Blog Archive

Tuesday, November 15, 2005

Currículum universitario democrático

En plena era de la globalización, la academia está llamada a formar profesionales que sean capaces de desenvolverse exitosamente en el mundo del trabajo, y que, al mismo tiempo, sean capaces de seguir aprendiendo a los largo de su vida profesional. Estos dos objetivos principales deben estar sustentados en un currículo cuyos componentes esenciales: objetivos, contenidos, metodología, recursos técnicos, variables organizativas (alumnos, profesores, grupos, espacios, sucesión de actividades y evaluación), estén articulados de manera de facilitar su democratización.

La democratización del currículum implica:

  • Adaptar todos los compontes curriculares a los fines propuestos.
  • Aplicar principios y procedimientos educativos que garanticen la supremacía de los educandos en el proceso educativo.
  • Articular los diversos componentes curriculares en consonancia con la misión institucional.
  • Configurar equipos de trabajo, en todos los niveles pertinentes de la institución, como comunidades democráticas de convivencia, y, en consecuencia, de aprendizaje.
  • Dosificar el número de asignaturas - en relación a los requerimientos y tendencias actuales - a unas cuantas áreas troncales y comunes para liberar de tiempo y flexibilizar las variables organizativas.

Sin embargo, configurar un currículo universitario democrático es una tarea que importa una alta carga de investigación educativa y reflexión crítica en y desde la praxis, proceso sistemático en el cual ha de observarse participación activa y comprometida de todos los actores principales.

Referencias

-Domínguez, J. (2005, mayo). Democracia y Escuela. Revista Docencia. Número 25, pág. 33. Santiago de Chile: Andros Impresores.

Autor: Fernando Vera. Profesor de Inglés, MA en Investigación Educativa, MA en Gestión Educacional(c).

Thursday, November 03, 2005

Estudio de Caso Único sobre Discriminación Escolar por Problemas de Tartamudez

Introducción

Para este estudio se sometió al sujeto con problemas de tartamudez, a una entrevista semi-estructurada, cuyo objetivo fue indagar sobre las dificultades para comunicar y comprender ideas en formal verbal, durante su desarrollo escolar, y sus implicancias desde una perspectiva de integración social. Se trata de un individuo completamente normal, quien actualmente sigue estudios de Ingeniería Civil en Informática en la Universidad de Rancagua, con un rendimiento normal para las exigencias de la carrera.

Procedimiento

Se identificó un sujeto con problemas de tartamudez y se lo invitó a participar en una entrevista semi-estructurada para permitirle que expresara libremente sus opiniones. La entrevista fue grabada.

Marco Teórico

Por discriminación escolar se entiende cualquier forma de exclusión de alumnos de la cultura escolar. Diversos son las causas que la provocan, desde factores psicomotrices, físicos, socioculturales, étnicos, o sociolingüísticos. Esta exclusión no sólo afecta a los alumnos, también a las familias. Ahora bien, desde el punto de vista social, cuando se dice que las familias participan en la cultura escolar, se quiere decir que tienen mayor “capital cultural”, es decir, están más en sintonía con los patrones socioculturales de los maestros y directivos. Hablan su mismo lenguaje. A la inversa, cuando las familias, por diversa razones, tienen poco o nada que aportar a la escuela, se dice que tienen menor “capital cultural”, con lo cual es muy probable que sus pupilos e hijos sean discriminados al igual que ellos.

La discriminación se puede situar dentro de las inserciones culturales o simbólicas de los alumnos. Socialmente los niños y jóvenes traen patrones sociales de discriminación, los cuales refuerzan en la escuela a través de las interacciones con los otros niños y jóvenes. Dentro de este contexto, la tartamudez como factor de discapacidad psicomotora, es causa de discriminación escolar, principalmente entre los propios alumnos. La discriminación, cualesquiera que sea su manifestación social, produce inevitablemente retrasos en los aprendizajes de los alumnos que son objeto de discriminación.

¿Qué es la tartamudez?

La tartamudez se enmarca dentro de los principales problemas de lenguaje y se la puede definir como una alteración de la fluidez del habla caracterizada por diversos factores. Marchesi, Coll y Palacios (2002: 115) establece los siguientes fenómenos asociados a la tartamudez:

· repeticiones desunidos y sílabas
· prolongaciones
· palabras fragmentadas (pausas dentro de una palabra)
· bloqueos
· circunloquios[1]
· exceso de tensión física

La tartamudez afecta a la persona en su totalidad, pudiendo describirse de forma más adecuada como una combinación de fallos del habla, conducta y comunicación. En este contexto, según Marchensi et al (2002: 116), resulta de suma importancia en la interacción que se establece en el medio social durante el desarrollo comunicativo y lingüístico del niño. En consecuencia, la escuela puede llegar a ser estresante para algunos niños en sus relaciones interpersonales entre pares.

Los tartamudos en sus relaciones interpersonales recuren a diversas estrategias ya sea para fines de comunicación o para evitar ésta. En general, como una forma de facilitar la comunicación, los tartamudos utilizan palabras cuya articulación y pronunciación les resulte menos complicada, o bien, deciden no hablar, con lo cual restringen significativamente su crecimiento intelectual.

Además de estos comportamientos y patrones de comunicación poco usuales, muchos tartamudos también presentan percepciones y sentimientos negativos relacionados con su tartamudez y con ellos mismos:

· Vergüenza: los tartamudos se avergüenzan a menudo de su tartamudez, haciendo a menudo muchas cosas para ocultarla.

· Culpa: los tartamudos se sienten a manudo culpables por no ser capaces de conseguir lo que creen que podrían conseguir si pudieran hablar con fluidez.

· Frustración: los tartamudos se suelen sentir frustrados por su incapacidad de comunicarse de forma eficaz con otras personas.

· Baja autoestima: la tartamudez provoca a menudo un sentimiento de inutilidad.


Resumen de resultados

El estudio se centró en los aspectos discrimacionales del sistema educativo y sus implicancias en la socialización de la escuela.

El caso del sujeto con tartamudez contado en primera persona:

Desde muy pequeño tuve problemas de lenguaje, aunque más que de lenguaje de comunicación. Por ejemplo, creo que mi paso por la Educación Básica, creo que fue muy buena. De hecho, tuve los primeros lugares en el curso, y cosas así. Ahora, cuando chico desde este colegio me derivaron a un taller de lenguaje, en donde me vieron especialistas del lenguaje. Aquí me enseñaron algunos métodos de relajación, y más que nada también me enseñaban a hacer cosas manuales, dibujos. En lenguaje me hacían relajación con vocablos, relajación de de nervios más que nada. Los profesores me trataban como un alumno más. Ahora bien, mis compañeros eran más desagradables, me molestaban y me remedaban algunas veces. Y esto me hacía sentir muy mal. Frente a esto, algunos compañeros los acusaba con los profesores o muchas veces me quedaba callado. Ahora, en mi casa nunca se preocuparon mucho de esto. Más que nada se preocupaban de las notas.

En lo que respecta a la enseñanza media, el paso de la básica, que era mixta, fue más difícil pues llegué a un liceo industrial pero de hombres. Mis compañeros eran más pesados y logré hacer como dos amigos aquí. Tuve una amistad más efectiva en el tercero y cuarto año. Ahora aquí ya no podía acusar. Entonces era más bien un choque de hombría, se podría decir. Esto no quiere decir que haya peleado físicamente. Ahora, lo que me costó mucho fue cuando tenía que disertar. En la enseñanza media es más difícil que los profesores le prestan más ayuda a uno, porque se supone que uno es más independiente. Sólo algunos profesores se acercaron a darme un consejo. En la secundaria nunca fui a un taller. Ahora, en términos de relación con el sexo opuesto, no tuve problemas en vincularme con una polola.

Luego de allí hice un preuniversitario parar prepararme para la prueba de aptitud. Aquí me sentí muy bien porque encontré a un profesor que era muy bueno. Este profesor era psicólogo y me incorporaba en actividades como jugar a la pelota. Era una persona muy acogedora. De allí pasé a la universidad. Es terrible.

Primero que nada vine a ver el asunto de las becas o créditos y cosas así, y eso más que nada, conversé con don (…). Luego tuve que hacer los trámites para una beca que dan los socios de la universidad. Bueno, decidí estudiar Ingeniería Civil en Informática. Sin embargo, mi deseo era seguir Arquitectura, pero, por asuntos económicos no pude seguir esa carrera. Bueno, mi llegada a la universidad, mis primeros momentos fueron difíciles. Creo que la vida universitaria es súper difícil por la enseñanza más que nada, los compañeros.. Hay demasiados compañeros, unos son más afectivos que otros, otros son más pesados. Sin embargo, se podría decir que casi no me molestan. Ahora cuando supe que iba a tener inglés, fue súper difícil. Me ha costado, igual le he puesto empeño. Me he esforzado y he salido adelante. Nunca tampoco pensé en eximirme en inglés.

Ahora, dentro de toda mi educación, podría decir que donde más me sentí molestado fue en la enseñanza media, más que nada, por parte de mis compañeros. Ahora, desde el punto de vista de vista de mis profesores, ahí me sentí tratado de una manera distinta por los profesores. Pero en la universidad me siento tratado por igual. Ahora, también me he sentido discriminado por el asunto del acné. Eso me hace retirarme de la gente, por la molestia que pueda sentir frente a las personas, por la actitud que ellos puedan tener.


Conclusión

Para concluir, el sujeto estudiado, en una u otra forma, se ha sentido discriminado en los diversos niveles de la educación, proviniendo esta discriminación principalmente de parte de los propios compañeros de curso. De aquí se desprende que si los compañeros de curso discriminan a otros es porque su proceso de socialización escolar ha sido incapaz de inculcarles el principio de la convivencia y respeto hacia la diversidad, es decir, el "aprender a vivir juntos", como pilar subyacente en el acto pedagógico de socialización.

Por otra parte, se observa en este caso que, de no haber sido por la fuerte motivación intrínseca del sujeto, no habría sido posible su progresión a través de la escala educacional y subsecuente participación en las diversas obligaciones escolares. Esto plantea la necesidad de establecer un contexto de igualdad frente a la formulación de objetivos, que incorpore, de manera sólida y progresiva, el descubrimiento y aceptación del otro, es decir, la no discriminación hacia la diversidad de personas.


Referencias Bibliográficas

Marchensi, A., Coll, C.; Palacios. J. (2002). Desarrollo psicológico y educación: Trastornos del desarrollo y necesidades educativas especiales. Madrid: Alianza Editorial.

¿Qué es la tartamudez? Extraído el 19 de Octubre de 2005 de http://www.educar.org/articulos/tartamudez.asp

[1] Sustituciones de palabras para evitar aquellas que resultan problemáticas.

Autor: Fernando Vera, Profesor de Inglés, Magíster en Investigación Educativa y Magíster en Ciencias de la Educación con Mención en Administración y Gestión Educacional(c).

El Fenómeno de la Discriminación en la Escuela

Magendzo (2000: 173) plantea que en la socialización histórica se ha transmitido la cultura de los grupos culturalmente dominantes de la sociedad. Este planteamiento se remonta a la tradicional creencia de que el mundo es dominado por los más fuertes. Sin embargo, al tratarse de educación, esta situación conlleva innumerables consecuencias en la creación del currículum institucional, y, por ende, en los resultados educativos, entendidos estos no sólo como resultados cognitivos, sino además los aspectos valóricos y simbólicos de la sociedad. Es decir, los resultados educativos son, en gran medida, productos de la subcultura escolar en donde ocurre el hecho educativo. Por tanto, se espera que el alumno socializado desarrolle y responda socialmente en relación a las costumbres, creencias, objetivos, valores, emociones y actitudes basadas en los patrones culturales de la institución educativa. Este abordaje del hecho educativo no está mal. El punto está en que no se consideran las potencialidades y herencia cultural que el alumno pudiera traer como resultado del ambiente en el cual nació.

Respetar y desarrollarse socialmente en la diversidad debiera ser el objetivo primordial de la escuela. Sólo así es posible la formación de individuos para una sociedad que busca la igualdad social, como ocurre en nuestro país. Sin embargo, la experiencia demuestra que muchos profesores están más focalizados en las materias que han de enseñar más que impregnar contenido social a lo que enseñan. Este análisis también nos lleva al hecho de que muchos profesores no cuestionan el currículum institucional y más bien optan por su cabal seguimiento, lo cual, a su vez, implica que hay falta de participación a nivel institucional. Darle sentido social al currículum constituye un factor esencial para la no discriminación escolar. Magendzo (2000: 187) plantea que “El currículum, de forma consciente o inconsciente, ha contribuido a generar discriminaciones”. Esto supone que no se han escuchado a todos los actores principales: alumnos y profesores. Al respecto, cobra gran importancia la organización a nivel de comunidad educativa, a través de la creación de centros de alumnos y asociaciones o sindicatos de profesores, instituciones, que socialmente están llamadas a jugar un rol de inclusión social.

Ahora bien, desde el punto de vista de la praxis pedagógica, la cual entrega modelos constructivos que ayudan a los alumnos a aprender desde la experiencia, ésta debiera comenzar por vincular los aspectos de la teoría, práctica reflexiva, aprendizaje significativo, con la comunidad escolar y con la sociedad (Vera, 2005, octubre). Este enfoque, naturalmente, importa una mirada profundamente social que incluye tanto a profesores como a alumnos. Vera (2005, octubre) también plantea que la educación “requiere de profesionales con capacidades especiales para trabajar, muchas veces, con una gran diversidad de alumnos, y con capacidades especiales para ajustarse a diferentes entornos educativos y entender que la educación es un fenómeno social, el cual impone cada día nuevos desafíos a los profesores”.

Hevia (2003: 293), dentro del marco de la globalización, plantea que “en la base de este fenómeno se encuentra el no reconocimiento de la legitimidad de los otros como seres humanos plenos, con los mismos derechos que todos los demás”. En otras palabras, hay pleno acuerdo entre los diversos autores sobre el hecho de que es necesario integrar los aspectos de la diversidad social y cultural en el hecho educativo. Sin embargo, el cuello de botella pareciera ser el currículum sustentado en el Proyecto Institucional, el cual no ha considerado estos importantes factores como coadyuvantes para los aprendizajes significativos y pertinentes dentro de un contexto de calidad y equidad en educación.

Referencias Bibliográficas

Hevia, R. (2003). La educación en Chile, hoy. Ediciones Universidad Diego Portales. Santiago: Chile.

Magendzo, A. (2000). La diversidad y la no discriminación: Un desafío para una educación moderna. Pensamiento Educativo. Vol. 26, pp. 173-2000. Santiago: Mineduc.

Vera, F. (2005, octubre). Professional Development for EFL Teachers: How to be competitive in today’s world. Ponencia presentada en la Segunda Conferencia Nacional de TESOL Chile, Concepción, Chile.

Autor: Ferando Vera. Profesor de Inglés. Magíster en Investigación Educativa y Magíster en Ciencias de la Educación con Mención en Administración y Gestión Educacional(c).

¿Qué me está movilizando hoy?

Hoy me está movilizando la sostenibilidad, como gran paraguas paradigmático, que está cubriendo todas mis acciones. No hace mucho, en novie...