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Friday, October 21, 2005

Bilingüísmo Sociolingüístico: ¿Cómo acercarse a los alumnos pobres y marginales?

Resumen

Una forma de acercarse a los alumnos de minorías sociales y culturales es a través del conocimiento de su cultura y formas sociolingüísticas. Sin embargo, el fenómeno social que se da en la práctica docente es que el profesor utiliza un lenguaje que resulta alineante para dichos alumnos, y lo que es peor aún, que atenta contra su propia identidad cultural y social.

Abstract

A way of approaching students from social and cultural minorities is through knowing their culture and sociolinguistic forms. However, the social phenomenon that takes place in the pedagogical practice is that teachers use a language which may aliniate said students, and strongly attempt against their own cultural and social identity.


Bilingüismo sociolingüístico

La educación es un derecho de todos los ciudadanos, y, por ende, quienes la ejercen han de luchar contra toda clase de exclusión. Dentro de este contexto, es importante reflexionar sobre como las políticas educacionales abordan las diferencias culturales. Delors (1996) plantea que la educación ha de adaptarse a los diferentes grupos minoritarios. Sin embargo, considerando que los educadores provienen principalmente de sectores de clase media urbana, es lícito suponer que se da una amplia brecha comunicacional entre docentes y alumnos, por lo que si analizamos la entrega y recepción del mensaje es fácil concluir que el canal utilizado no se adecua al registro lingüístico del alumno. Mientras el profesor hace gala de un discurso etnocéntrico y autorefente, al alumno pobre no le queda más que imaginar las realidades que puede leer de las palabras del profesor, situación que lo lleva a autodisminuirse aún más y que, finalmente, lo termina por excluirlo del proceso educativo pues su lenta curva de aprendizaje no alcanza los niveles esperados y visualizados con referencia a otras realidades educativas.

Estamos derechamente frente a un fenómeno de bilingüismo sociolingüístico, el cual, en la práctica es, en realidad, un pseudo bilingüismo pues cada actor habla su propio dialecto o idiolecto y no logra entender a su interlocutor. Desde la posición de profesor, éste opta por ignorar los origines de sus alumnos, e intenta imponer una educación formal que le permita moldear la conducta “no educada” de estos. Al respecto, Mandujano (2000) plantea que, “El reconocimiento del derecho a la multiculturalidad y bilingüismo del habitante pobre y marginal es un requisito para mejorar la comunicación con ellos y la educación que se les proporciona”.

Frente a esta situación de desconocimiento de la lengua e identidad cultural del alumno pobre y marginal, el Padre Hurtado (citado en Arancibia, 2005) llamó a los educadores a conocer los intereses, el mundo interior y los anhelos y temores del niño o joven para desde ahí llegar a acompañarlo en su largo camino por la educación. De esto se desprende que el profesor es quien ha de “darse cuenta” de esta realidad cultural de sus alumnos socialmente aislados, pues no basta con políticas educacionales de respeto por las diferencias culturales, las cuales no sólo implican al alumno de sectores pobres y marginales, sino también al alumno proveniente de pueblos indígenas, quien también se siente excluido al no entender el singular dialecto etnocentrista del profesor.

Por tanto, el desafío del profesor es llegar a valorizar y reforzar las identidades sociolingüísticas y culturales para lo cual ha de desaprender y educar para la interculturalidad. La herencia cultural de los alumnos de sectores pobres y de pueblos indígenas es ignorada por los profesores urbanos. La falta de experiencia de estos niños y jóvenes con la cultura urbana deja en evidencia su carácter de salvaje. (Mandujano, 2000, Salvajes exóticos y lejanos, 14).

A la luz de lo anterior, se puede señalar que muchas veces simplemente no se dan las condiciones para un diálogo intercultural y bilingüe, pues con frecuencia ambos actores del hecho educativo desconocen el lenguaje e identidad del otro, lo cual implica, finalmente, una situación de pseudo-bilingüismo sociolingüístico, pues no se dan las condiciones para una real comunicación. Así, este vector del bilingüismo sociolingüístico ha de ser abordado en propiedad en la formación inicial de profesores. Esto significa que las diferencias interculturales han de considerarse como valiosas y dignas de aprecio. Desde esta perspectiva, no todos los profesores están capacitados ni preparados para asumir el gran compromiso social de respeto por los derechos humanos y libertades no sólo de las minorías, como las representadas por la población pobre y marginal y por la población indígena de nuestro país, sino de toda su población.

Referencias Bibliográficas

Arancibia, V. (2005, Octubre 16). Educación para la Modernidad. El Mercurio, p. E11.

Hevia, R. et al. (2003). La Educación en Chile, Hoy. Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales.

Mandujano, F. (s.f.). El Salvaje en el Aula: Los Problemas de Lenguaje e Identidad en el Rendimiento de Estudiantes Urbanos. Extraído el 17 de octubre de 2002 de. http://www.cidpa.cl/txt/articulos/Unescoart%EDculo.doc

Autor: Fernando Vera, Magíster en Investigación Educativa. Universidad de Rancagua. fernando_veracl@yahoo.es

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